Cuaderno de carretera nº 3 · centenario 1926—2026
Ruta 66: la carretera que ya no existe entera
De Chicago al Pacífico hay ocho estados, varios trazados históricos y casi cuatro mil kilómetros. La gracia no está en seguir una línea perfecta, sino en aprender dónde merece la pena abandonarla.
1926designación oficial
≈ 3.940 kmsegún el trazado elegido
8 estadosde Illinois a California
1985retirada de la red federal
La primera decisión de la Ruta 66 es aceptar que ya no hay una Ruta 66. No existe una carretera federal continua que podamos seleccionar en el navegador y obedecer hasta el océano. Quedan calles, carreteras estatales, tramos históricos, puentes, caminos cortados y largos enlaces por las autopistas que la sustituyeron.
Eso podría parecer una decepción. En realidad es el viaje. La carretera cambia de trazado según el año que queramos seguir, entra y sale de pueblos que crecieron gracias a ella y obliga a escoger entre conservar cada milla antigua o llegar antes al siguiente motel. La cifra de referencia del centenario es 2.448 millas, unos 3.940 kilómetros, pero el propio estudio del National Park Service recuerda que la longitud varió con las sucesivas alineaciones.
El kilómetro cero es una convención
Empezar en Chicago sigue teniendo sentido
La dirección clásica es de este a oeste. El paisaje se abre poco a poco, el relato histórico avanza con las migraciones hacia California y el sol suele quedar a la espalda durante buena parte de la mañana. Además, permite construir un billete multidestino: llegada a Chicago y regreso desde Los Ángeles.
La señal turística de Adams Street sirve como fotografía de salida, pero el trazado urbano cambió. En el otro extremo ocurre algo parecido: el letrero del muelle de Santa Mónica es el final simbólico que todo el mundo reconoce, no una prueba de que el asfalto histórico terminara exactamente bajo sus pies.
La cuenta que cambia el viaje
¿Cuántos días hacen falta?
No hay una duración oficial. Estas tres franjas son una recomendación editorial para un recorrido completo, sin sumar los días que quieras dedicar exclusivamente a Chicago o Los Ángeles.
Una selección, no la ruta entera
Exige jornadas largas y usar bastante Interstate. Funciona si se eligen pocas paradas irrenunciables y se renuncia de antemano a perseguir cada tramo histórico.
Ritmo: conductorEl mínimo equilibrado
Permite dormir en pueblos de la ruta, entrar en algún museo, hacer el tramo de Arizona con calma y absorber un cambio de planes sin romper todo el itinerario.
Ritmo: viajeroLa carretera secundaria
Deja sitio para Santa Fe, Petrified Forest, conversaciones, lavandería, desvíos y tardes que no necesitan justificar cada kilómetro.
Ritmo: cuadernoLa trampa no es conducir cuatro horas. Es conducir cuatro horas, parar doce veces y seguir creyendo que la llegada será a la hora que anunció el navegador.
Ocho estados, siete capítulos
Una ruta razonable de este a oeste
No es un calendario cerrado: es una forma de agrupar paisajes y decidir dónde gastar las noches. Los kilómetros de una etapa cambian según el trazado histórico y los desvíos.
- 01Illinois
Chicago → Springfield → St. Louis
Arquitectura urbana, campos de maíz, diners y Lincoln. La llegada al Misisipi explica mejor que cualquier cartel por qué la carretera necesitaba puentes y ciudades.
- 02Missouri · Kansas
St. Louis → Springfield → Galena
Missouri ondula entre pequeñas ciudades. Kansas aparece apenas un instante, pero ese tramo breve es precisamente uno de los placeres de seguir la vieja línea.
- 03Oklahoma
Tulsa → Catoosa → Oklahoma City
Es el estado con más kilómetros transitables de la ruta histórica. Aquí funcionan los museos, el art déco de Tulsa y una ballena azul que no pretende ser otra cosa que una ballena azul.
- 04Texas
Shamrock → Amarillo → Adrian
El Panhandle se cruza rápido sobre el mapa y despacio en el horizonte. Cadillac Ranch es la imagen; el punto medio de Adrian es la pausa que pone la distancia en perspectiva.
- 05Nuevo México
Tucumcari → Santa Fe o Albuquerque → Gallup
Hay que elegir alineación. El trazado anterior a 1937 sube hacia Santa Fe; el posterior pasa de forma más directa por Albuquerque. Intentar hacer ambos sin añadir tiempo convierte una elección interesante en una carrera.
- 06Arizona
Petrified Forest → Flagstaff → Seligman → Kingman
El paisaje y la memoria de la carretera por fin coinciden. Petrified Forest conserva el único tramo de Route 66 dentro de un parque nacional; Seligman y el largo desvío hacia Kingman devuelven el viaje a la calzada antigua.
- 07California
Oatman → Amboy → Los Ángeles → Santa Mónica
El Mojave es bellísimo y no perdona la improvisación. Después, la Ruta 66 se disuelve en la trama de Los Ángeles antes de alcanzar su final simbólico junto al Pacífico.
La arquitectura de hacer parar
Una ballena, diez Cadillacs y miles de negocios
La Ruta 66 inventó un idioma para llamar la atención desde el coche: neón, animales gigantes, moteles en forma de tipi y carteles que prometían aire acondicionado cuando eso aún era una noticia. Algunas paradas son deliberadamente absurdas. Esa falta de solemnidad es parte del patrimonio.
Dormir también cuenta la historia
No reserves todas las noches junto a la salida de la autopista
Las cadenas son prácticas, sobre todo después de una etapa larga. Pero alternarlas con un motor court restaurado cambia el viaje: el coche queda frente a la habitación, el neón vuelve a encenderse y la conversación del desayuno suele aportar mejores desvíos que una lista automática.
Lo histórico no garantiza lo cómodo. Hay que leer condiciones recientes, comprobar baño, climatización, aparcamiento y hora límite de llegada. En 2026, con el centenario en marcha, conviene reservar pronto los alojamientos pequeños que realmente forman parte de la ruta.
Organizarla desde España
El viaje empieza con dos aeropuertos y un contrato de alquiler
Antes de guardar diners en el mapa, hay cuatro decisiones que cambian de verdad el presupuesto y el ritmo.
Vuelo multidestino
Compara llegar a Chicago y volver desde Los Ángeles en una sola reserva con comprar dos trayectos separados. Añade una noche de margen antes de recoger el coche si el vuelo llega tarde.
Explorar vuelos desde España →Coche solo de ida
Confirma por escrito la devolución en otro estado, el suplemento de trayecto único, kilometraje, conductores, asistencia y coberturas. El precio inicial rara vez cuenta toda la historia.
Pasaporte y ESTA
España participa en el Visa Waiver Program para estancias elegibles de hasta 90 días, con pasaporte electrónico y ESTA aprobada. Las excepciones importan; revisa siempre la situación personal y usa la web oficial.
Ver la guía de Estados Unidos →Permiso de conducir
La DGT aconseja llevar fuera de la UE el permiso internacional junto al español en vigor y el pasaporte. Comprueba también el contrato de la compañía y las reglas de cada estado.
No publiques un presupuesto por persona sin estas líneas: vuelos, alquiler, recargo one-way, seguros, combustible, aparcamiento urbano, peajes, alojamiento, entradas, comida y posibles noches en Chicago o Los Ángeles. Casi todo es variable; la comparación útil es el total, no la tarifa del coche que aparece primero.
La postal solo cuenta una parte
Libertad para algunos, peligro para otros
La carretera fue designada en 1926, llevó hacia California a familias que escapaban del Dust Bowl, movió convoyes y trabajadores durante la Segunda Guerra Mundial y alimentó el turismo en automóvil de la posguerra. Luego las Interstates desviaron el tráfico. El último tramo fue sustituido en 1984 y la US 66 desapareció oficialmente de la red federal el 27 de junio de 1985.
El relato de libertad necesita una corrección. Durante la segregación, las personas negras no podían asumir que un motel, un restaurante o una gasolinera fueran seguros. El Negro Motorist Green Book, publicado desde 1936, reunía alojamientos y negocios donde podían detenerse. El National Park Service ha documentado esos lugares a lo largo de la ruta; muchos ya no existen.
La carretera atraviesa además más de veinticinco territorios tribales. No son decorado del Oeste. Son comunidades actuales con normas, patrimonio y lugares sensibles. Fotografiar personas, ceremonias o espacios restringidos exige permiso; comprar y visitar negocios tribales es una forma más honesta de que el viaje deje algo en el territorio que recorre.
1926Nace el número 66
1930sMigraciones del Dust Bowl
1956Comienza la era Interstate
1985Se retira la US 66
2026Centenario
Lo que la película deja fuera
Tramos cerrados, calor y bastante autopista
- No confíes en una sola aplicación. Guarda mapas estatales o guías de alineamientos sin conexión. El navegador suele elegir la Interstate o puede enviar por un tramo que ya no es practicable.
- Comprueba el estado de la carretera cada mañana. Obras, inundaciones, incendios y puentes cerrados obligan a desviarse. Una barrera no es una invitación a probar suerte.
- El Mojave cambia la escala del riesgo. En verano son habituales temperaturas por encima de 38 °C y muchos días resultan demasiado calurosos para actividades al aire libre. Agua, combustible y cobertura de asistencia dejan de ser detalles.
- No hace falta conducir cada metro antiguo. Algunos tramos son caminos deteriorados o callejones sin salida. Usar I-40, I-44 o I-55 cuando toca no invalida el viaje.
- Evita llegar de noche a las paradas pequeñas. Se pierden carteles, comercios y paisaje; además, hay fauna, ganado y poca iluminación en algunas carreteras secundarias.
Antes de pagar
La lista corta que evita los errores caros
- Confirmar ESTA y pasaporte según la situación personal.
- Comparar vuelo multidestino con ida y vuelta convencional.
- Leer el coste total del alquiler one-way y sus coberturas.
- Pedir el permiso internacional y llevar también el español.
- Elegir alineación en Nuevo México y tramos históricos prioritarios.
- Reservar alojamientos pequeños y noches de alta demanda.
- Descargar mapas y guardar los teléfonos de asistencia.
- Comprobar clima, incendios, obras y cierres antes de cada etapa.
End of the Trail
El final también es una convención. Y da igual.
En Los Ángeles la carretera deja de parecer una carretera y se reparte por avenidas, semáforos y trazados de distintas épocas. El National Park Service lo describe como un delta. Después aparece el Pacífico y, en el muelle, una señal que reúne a quienes necesitan cerrar el viaje con una fotografía.
No es el término histórico exacto de todas las alineaciones. Es algo más sencillo: el lugar donde casi cuatro mil kilómetros dejan de ser un número. Después habrá que devolver el coche, lavar la ropa y coger un avión. Pero durante un momento basta con mirar hacia el oeste y aceptar el símbolo.